
Primero, bebe el café: cómo convertir la lectura de los posos en un ritual agradable

Cuando leemos los posos del café, ¿por qué no tratar todo el proceso como un ritual placentero y prestar atención también al sabor de la bebida? Meowracle cree que terminar una taza únicamente para llegar a los posos significa perderse una parte importante de la experiencia. Es mejor disfrutar de cada etapa. Así, el ritual se llena de un ánimo positivo e incluso puede convertirse en una agradable costumbre de los domingos.
Cómo preparar el café
Primero, decidamos cómo preparar el café. La opción clásica para la lectura de los posos es utilizar una cafetera turca, también conocida como cezve. Cuando hayas terminado de disfrutar de la bebida, los posos permanecerán en el fondo de la taza y podrás comenzar la lectura de inmediato.
Sin embargo, Meowracle tiene una visión moderna. También puedes adaptar el ritual utilizando una cafetera de goteo, una cafetera moka, una prensa francesa, un método de vertido manual, una máquina de espresso o incluso una cafetera de monodosis o cápsulas. En otras palabras, puedes utilizar casi cualquier método de preparación que deje posos de café.
El café instantáneo y las mezclas de café tres en uno no sirven para este ritual. A diferencia del café preparado en una cafetera turca, estos métodos modernos requieren un poco más de esfuerzo: tendrás que sacar los posos del filtro o del recipiente y colocarlos en una taza aparte.
El tamaño de la molienda y el sabor del café
El tamaño de molienda adecuado depende del método de preparación que elijas.
La molienda gruesa está formada por partículas grandes, aproximadamente del tamaño de la sal marina, y resulta adecuada para una prensa francesa. La molienda media-gruesa funciona bien con los métodos de vertido manual. La molienda media es una opción versátil, especialmente apropiada para las cafeteras de goteo, mientras que la molienda media-fina puede utilizarse en una cafetera moka. La molienda fina es adecuada para las máquinas de espresso, y la molienda extrafina, parecida a un polvo, es la mejor para el café turco.

A la hora de elegir el sabor, empieza por tus propias preferencias. Para una taza suave y equilibrada, puede gustarte un café arábica de tueste medio procedente de Brasil, Honduras o Colombia. Para un sabor más intenso y amargo, prueba un tueste oscuro o una mezcla que contenga robusta de Vietnam, India o Indonesia.
Si prefieres una acidez más marcada y notas afrutadas, busca cafés arábica de tueste claro procedentes de países africanos como Kenia, Etiopía o Ruanda. Si disfrutas de los sabores terrosos o especiados, quizá te atraigan los cafés de Guatemala, Sumatra o Java. También puedes añadir un poco de nuez moscada o cardamomo directamente a la cafetera para darle al aroma un carácter más especial.
El ritual
Una vez que hayas elegido el método de preparación y el sabor que más te guste, será el momento de comenzar el ritual.
Toma tu taza favorita: cuanto más ancha sea, más fácil resultará examinar los posos. Prepara también un platillo, porque lo necesitarás más tarde. Abre la ventana, deja que entre un poco de aire fresco en la cocina y prepara el café de la manera que prefieras.

El consejo especial de Meowracle: Para darle un poco más de aventura a una mañana de fin de semana, me gustaría compartir la manera en que mi abuela preparaba el café sobre arena caliente, utilizando una cafetera turca de cobre en su antigua casa. Para probar este método, utiliza arena limpia y completamente seca, además de una sartén vieja o una bandeja de horno resistente al calor. No utilices arena húmeda recogida directamente de la playa. Coloca la sartén sobre el fuego y cubre el fondo con una capa moderada de arena: suficiente para rodear la parte inferior de la cafetera sin enterrarla por completo. Calienta la arena con cuidado a fuego bajo o medio y no la dejes nunca sin vigilancia. Mientras tanto, añade dos o tres cucharaditas de café a la cafetera. Agrega azúcar o especias si lo deseas y vierte agua fría. Introduce la cafetera en la arena caliente de manera que esta forme un borde uniforme alrededor de sus lados. Cuando la espuma empiece a subir hacia el borde, retira la cafetera de la arena y deja que la espuma baje. Repite el proceso dos veces más, pero no permitas que el café hierva o se derrame. Cuando esté listo, viértelo en la taza y espera aproximadamente un minuto para que los posos se depositen en el fondo.
Bebe el café con placer, pero recuerda mantener en mente una pregunta o situación que te preocupe. Cuando hayas terminado, mueve la taza suavemente en tres círculos y dale la vuelta rápidamente sobre el platillo. Espera un par de minutos para que el sedimento se asiente.
Ahora observa atentamente las formas que han aparecido. Intenta encontrar entre ellas objetos y símbolos conocidos. Cuanto más tiempo las mires, más detalles podrás descubrir. Gira la taza y examínala desde distintos ángulos.
Piensa en los símbolos que ves. ¿Qué podrían significar para ti? ¿Cómo podrían relacionarse con la pregunta que has formulado?
También puedes consultar la guía de símbolos de Meowracle, aunque normalmente es mejor explorar primero tus propias asociaciones.
Leer posos de caféPuedes repetir este ritual tantas veces como desees, pero Meowracle recomienda no tomarse el resultado demasiado en serio. Utilízalo, ante todo, como una oportunidad para observar una pregunta desde otro punto de vista y, por supuesto, para disfrutar de tu café de la mañana.



